viernes, 17 de mayo de 2019

Ruralidad y conflicto en el cine


El asesinato de Jorge Eliecer Gaitán, el Bogotazo, el 7 de abril son distintas formas que se usan para referir el hecho histórico que giro dramáticamente la historia de Colombia. Los académicos coinciden en considerarlo el origen de la Violencia y sobre esto el cine ha propuestos muchos enfoques de comprensión. De entre más de medio centenar de películas dedicadas al conflicto armado se observa que las montañas, las lagunas, las selvas, los páramos son los espacios geográficos donde se desenvuelven las diferentes tramas, exceptuando las que tratan el magnicidio del líder político o la diáspora de desplazados que llenan los cinturones de miseria de las ciudades.

El cine como productor de imágenes ejemplifica muchas de las funciones más significativas de cerebro humano: hacer memoria, no olvidar, usar el lenguaje para decir. De esta manera, la relación del hábitat rural y el desarrollo de medio siglo del conflicto armado se aborda por medio de la cinematografía colombiana desde puntos de vista tan disímiles que se distancia de la presunción de explicar este periodo de la historia con un puñado de conceptos e informes que poco profundiza en la deshumanización de sus directos implicados.

Campesinos, afrodescendientes e indígenas son los grupos sociales que más aportan a las estadísticas oficiales porque, precisamente, son ellos los que ocupan el campo y sufren el desarraigo de abandonar sus tierras, animales y modos de producción que conllevan al menoscabo de sus tradiciones cultuales y sus perspectivas de actual en su mundo. Películas como La Sirga, El Páramo, Los actores del conflicto, Los colores de la montaña, Dos mujeres una vaca, Operación E, Soñar no cuesta nada y Alias María entre muchas otras ofrecen perspectivas valiosas para comprender la relación entre la vida rural y el conflicto armado.


Lisandro Duque (2008). “Actores del conflicto” es mucho más que una expresión de uso cotidiano, pues la película  pone en la mira su paradoja en tanto lenguaje y actuación. Tres actores, mimos que se rebuscan en la calle, planean hacer una gira de “teatro comprometido” cuyo tema es el fenómeno guerrilla-paramilitarismo, pero su posible benefactor los involucra en el tráfico de armas. En este predicamento, los tres amigos resuelven apelar a su oficio y desarrollar una puesta en escena que los ayudará a escapar del peligro. Desde ese momento vida y teatro se confunden.

Ciro Guerra (2004). Relato de ficción que crea una extraña relación entre dos personajes anónimos, uno sumido en la pobreza, quien no consigue trabajo porque perdió una pierna en un ataque armado y el otro, con lentes de soldador para protegerse del sol, ofrece servicio de transporte en una silla que lleva en su espalda, tal cual como sucedió en la época de la colonia cuando los esclavos llevaban a los españoles a cuestas a través de una difícil zona boscosa conocida como el paso del Quindío. En esta amistad compleja y dependiente descubren un pasado en común con una relación de víctima y victimario, pues uno de ellos fue líder de muchas masacres.

Carlos Arbelez (2011). ¿Cómo enfrentan los niños el conflicto armado? Manuel y su grupo de amigos saben que la violencia asecha, que los grupos armados intimidan y exigen a sus padres parte del dinero que ganan trabajando la tierra y criando animales, que el colegio es usado para otras cosas, menos para educarlos, por lo que su disposición al juego es lo único que mantiene en cierto equilibrio sus rutinas. Pero cuando el peligro se traduce en masacres entienden que para preservar la vida deben sacrificar su mayor fuente de alegría: la amistad.

Francisco Norden (1984). Basada en la novela homónima de Gustavo Álvarez Gardeazabal, se refiere a la vida de León María Lozano, quien después de defender heroicamente la Catedral de Tuluá de los liberales que la intentan quemar como represaría por el asesinato de Gaitán, adquiere fama entre sus copartidarios y es apodado “El Cóndor”. Este episodio crea los “pájaros”, grupo armado financiado por el partido conservador y actor principal de la violencia bipartidista. La historia de El Cóndor refleja, desde sus orígenes, la complejidad del conflicto armado de nuestro país.


Efraín Bahamón (2016). El amor al terruño, el entusiasmo por una vida sencilla con pocas preocupaciones se trastocan por una carta que no puede ser leída y por los rumores de una incursión violenta. Rosana y Hermelinda, campesinas que no saben leer, emprenden una travesía de varias horas para encontrar al alguien que lea las ansiadas “buenas nuevas” escritas por Pastor, esposo e hijo. En el recorrido, en compañía de Corina, la vaca y su tesoro más preciado, descubren una masacre y quedan envueltas en una persecución por parte de las AUC. Las tensiones entre la huida y la muerte, y un secreto odiado y perdonado estrechan profundamente su relación.

José Luis Rugeles (2015). Describe la historia de una niña que, siendo combatiente de la guerrilla, queda embarazada e intenta desertar en varias oportunidades. Sufre persecuciones por parte del Ejército,  por su compañero sentimental y por el peligro latente que representa las AUC. Aun cuando en su recorrido se enfrenta a la muerte, no se da por vencida porque se aferra a la esperanza que lleva en su vientre. María representa la deshumanización de las mujeres en el conflicto armado colombiano.

Jaime Osorio Márquez (2013). Es un relato de terror psicológico que acontece entre un grupo de soldados que tiene la misión de recuperar una Base, ubicada en un páramo colombiano, que ha sido tomada por la guerrilla. Este pequeño pelotón está conformado por comandos adscritos al Batallón de Río Seco. El teniente, comandante de la misión y un guía se unen a siete soldados que son leales al cabo Cortez quien desconfía de los extraños porque considera que en la guerra “ninguno es inocente, todos son informantes de la guerrilla”. Este escuadrón se enfrenta al enemigo más temible y contra el que no fueron entrenados: su propia mente.

Luis Alberto Restrepo (2003). El futuro de los jóvenes en el mundo rural se bifurca en dos bandos: 1. los que confían en la legalidad y el Estado se vinculan a las fuerzas armadas, 2. los que por el contrario, ven en el gobierno desidia y corrupción prefieren la insurrección. Esta es la disyuntiva a la que se enfrentan dos hermanos que deciden transitar por  caminos contrarios. Sin embargo, el militar debe desertar para proteger a su familia, pero con la llegada a la gran ciudad se enfrenta a retos que son cada vez más complejos y difíciles de solucionar.

William Vega (2012). Es la historia de una adolescente que presenció el asesinato de su familia por un grupo armado. Ella busca refugio en el hotel de un tío que no conoce. Con pocos diálogos la película se desarrolla a partir de encuadres fotográficos bien elaborados. El silencio, los paisajes naturales y la rutina envuelven,  sin recelos, la violencia que ronda las zonas rurales del país. La visión romántica de contemplación y tranquilidad, que se atribuye al campo desde la ciudad, se ve cuestionada por los habitantes que lo viven y padecen.


Carlos Moreno (2012). Un Domingo de elecciones de alcaldes, Salvador sale como todas las mañanas a trabajar en su finca y encuentra a la mitad del cultivo un amontonamiento de cadáveres. El impacto de la situación lo impulsa desesperadamente a dirigirse al comando de la policía y a la Alcaldía donde nadie le presta atención. Solo por medio de una denuncia que hace por la radio es que la masacre atrae la atención de las autoridades, y como atenuante, al municipio llega una comisión humanitaria como garante del proceso electoral. La suma de todos estos factores muestra las encrucijadas a las que se enfrentan las autoridades de los pueblos por la violencia

jueves, 31 de enero de 2019

CORAZÓN ROTO


Se escucha una voz que no deja de insistir que su corazón está roto en cuatro partes, dividido radicalmente en sus cuatro cavidades. Dos espacios ansian estar llenos pero instantaneamente se vacían por los otros dos. Las auriculas sacan el mayor provecho del amor que entra por el movimiento de la diástole y los ventriculos reducen el sufrimiento por el esfuerzo de la sístole al tiempo que alimenta la esperanza porque el ciclo se repetirá. La auricula derecha, la valiente, corresponde al amor que abandonó; la izquierda, la emancipada, busca el amor de sus padres; el ventriculo derecho, el mesquino, se niega incondicionalmente a todo; el izquierdo, el bondadoso, palpita por sus hijos.


¿Y es que acaso nunca entregaste tu corazón completamente? Siempre se entrega plenamente a madres y padres cuando estan junto a ti, cuando se depende de ellos. Se divide en dos cuando la pasión te impulsa, cuando la oxitocina te hace vibrar por la piel sudorosa que se une a la tuya, cuando descubres que comiezas a depender de un extraño. Te das cuenta que se divide en tres en el robo de tus pecados y te desesperas por las vibraciones que dejaste de sentir. Aceptas que el viejo desconocido se escapo de tu comprensión. Ahora ese espacio debes preservarlo para ti. Florece un acontecimiento inimaginado: debes depender sólo de ti. La alegría de la cuarta división es por la perdida de sueño y la angustia por la tos nocturna de una nueva vida. Un hijo lo llena todo, pero al trancurrir del tiempo te das cuenta que corresponde sólo a una parte.

Pero que el corazón se divida para amar a cada quien como corresponde no significa que se rompa en cada uno de sus pedazos.
—Madres y padres mueren y el latido disminuye su potencia. Aparece la primera fractura, sangre y oxigeno mantienen niveles aceptables. Pierdes el amor pasional y te acostumbras al amor acólito. Tras la segunda grieta en tu torrente ya no circula serotonina, es la misma sangre con escasa dopamina. Peleas por proteger tu posesión, el tercer quiebre es inevitable. Tu amor por ti se hace añicos, desaparecen las fuerzas para fingir una sonrisa. Queda el eslabón infranqueable de los hijos, descubres que sus corazones se dividen en dos, hay menos para ti. ¿Reconoces que mi corazón está roto en cuatro partes?
Eso no te lo voy a discutir. Aquí se han suturado muchos corazones como el tuyo y salen como nuevos. Al regresar explican con soltura la diástole y la sístole: a veces es placentero estar lleno, otras tantas es suficiente estar vacío.

miércoles, 9 de enero de 2019

RUEDA DE PRENSA



—Buenos días, ¿puede contarnos sobre su experiencia en cautiverio?

—Gracias por su interés en lo que pasó. No sé si prefiere que hable sobre el deterioro del alma o que me refiera al sentimiento que supera la esperanza y que es un acompañante permanente o que explique por qué surge el síndrome de Estocolmo o que describa la precariedad del lugar que ocupé o que recuerde las personas que me maltrataban y cuidaban, cuya única convicción era seguir órdenes.

Si le parece bien prefiero hablar de lo que sucede después del cautiverio. Cuando regresé al seno de mi familia entendí la expresión “mundos paralelos” porque los obligados a vivir en ambos mundos nos enfrentamos a la limitación de los significados de las palabras y a no poder usarlas con el tono y el contexto adecuado. Otra cosa son los sentimientos de las personas que nos quieren, por alguna razón su sufrimiento es mayor que el nuestro, incluso terminamos por ser culpables de ello.

Pienso en las veces que he escuchado “ya no eres el mismo” ¿es un juicio, es resignación, es una afirmación que, a falta de comprender de lo que pasa, es preferible al silencio? ¿por qué el silencio es más ofensivo que las frases cliché que aparentemente trasmiten los sentimientos del momento? No encuentro razones para aceptar que nuestros sentimientos son más importantes que los de los demás, tampoco que me hagan responsable por ellos y mucho menos que me pidan explicar aquello que no entiendo.

Olvidamos, tal vez, lo más importante para comprender y explicar el cautiverio: el tiempo. La compresión sólo surge con el paso del tiempo. Para comprender es necesario olvidar y recordar. Solamente sabemos lo que hemos olvidado cuando lo recordamos. Ahora, no es sólo recordar el dolor sentido en el cautiverio, sino recordar también los pensamientos que ayudan a cualquier secuestrado a mantener la cordura. Pensamientos que en ese momento son recuerdos de las cosas bellas que se viven en el pasado y que reconfortan en la oscuridad del limbo que se siente al estar secuestrado.

Espero no haberme desviado de la pregunta inicial y confío que mi testimonio esté a la altura de la importancia que ustedes generosamente han dado a este encuentro. ¡Muchas gracias!

—No más preguntas.

¿SABES QUE SENTIMIENTO SUPERA LA ESPERANZA Y AYUDA A SOPORTAR EL CAUTIVERIO?
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viernes, 21 de diciembre de 2018

PERDÓN



Periodistas revoloteando con cámaras y micrófonos, una veintena de hombres armando una carpa majestuosa, cuyo costo de alquiler alcanza para construir más de un centenar de viviendas de interés social. El director del sacro evento, un cincuentón que porta con elegancia un vestido verde olivo con botones dorados brillantes y justo en su corazón exhibe una bisutería perfectamente organizada que define su rango. Sin importarle el calor intenso y el sudor oscureciendo su traje, observa con mirada acuciosa el desarrollo de los preparativos.

Los invitados especiales sobresalen en la multitud porque visten de blanco, hombres y mujeres que parecen ángeles que vienen a reforzar la atmosfera celestial. Una Orquesta de Cámara interpreta el Himno Nacional con la solemnidad de un acontecimiento patriótico. Cinco discursos de monótonas explicaciones, justificaciones y promesas llenan el ambiente de desilusiones.

Sube un representante de la comunidad que perdió a 32 de sus miembros, en una madrugada de luna resplandeciente, a disparos de fusil. Frente al auditorio y obnubilado por el despliegue logístico del evento, baja la mirada con la resignación del descubrimiento de una traición, dobla en cuatro partes el papel que tiene en sus manos y lo guarda en el bolsillo derecho de su pantalón.

—Hemos llegado en nuestras canoas. Muchos días de hambre nos agobian porque no hemos podido regresar a pescar. Estamos sentados detrás de todos los que están vestidos de blanco. No alcanzo a reconocer la gente de mi pueblo. Nunca imaginamos que nuestros 32 familiares, esposas, madres, hijos y abuelos masacrados fueran a ser recordados en una fiesta. Han pasado 4166 días de nuestro doloroso recuerdo y sólo hemos visto algunas personas con chalecos de distintos colores que cada tres meses llegan a hacer encuestas, nos dicen que son informaciones necesarias para diseñar planes de ayuda social, pero los dirigentes de estas instituciones no han descubierto cómo reducir el hambre del pueblo, como si la comida no estuviese inventada. Nosotros solo necesitamos que nos dejen pescar tranquilos. Estamos convencidos que el pescado, la yuca y el arroz que no hemos comido en los 4166 días lejos del agua cuesta una pequeña parte de todo lo que se gastaron en esta fiesta para periódicos y noticieros.

Lo más triste de todo es que en sus voces no se siente ni se escucha el significado del perdón.

¿SABES QUE SE NECESITA PARA PERDONAR?
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miércoles, 17 de agosto de 2016

EL PRISMA DE LA VIDA


Por la premura de la época actual es difícil descubrir la diferencia entre el color de la luz del lunes y la tonalidad del viernes, o, cuántos matices puede tener la noche del domingo, o, cómo podemos ver la riqueza cromática de la oscuridad. Al mismo tiempo se acepta que el día y la noche son dos polos opuestos que tienen normas a las que hay que respetar, placeres con los que no es conveniente obsesionarse e inseguridades que es necesario enfrentar. Pero el cómo, el para qué, el cuándo y el porqué de todas estas responsabilidades son preocupaciones que divagan en nuestras cabezas y las intentamos conjurar con soluciones a medias y llenas de suposiciones.

Estas ansiedades tienen su origen en las ideas que confeccionan llamativos vestidos para disfrazar la realidad. Por su crudeza se disminuyen nuestros deseos y esperanzas, pero la mente, en su proceso natural, busca atajos, se ilusiona e idealiza todo lo que se escapa de aquella. Pensar es un proceso que ambiciona renovar significados y conocimientos para darle forma a otros placeres. Sin embargo, tendemos a tomar el placer como la realidad misma, como si la vitalidad de vida dependiera de eludir el peso acumulado en ella. Por esta razón, la rutina está atravesada por inseguridades que, aunque sean superadas, se transmutan en prejuicios que no permiten descubrir nuevas perspectivas para enriquecer la vida. Además, si se suma el estrés, la obligación ciudadana y el hedonismo desmedido se aumenta el detrimento de las bondades que ofrecen la curiosidad y el descubrimiento.

Todos estos padecimientos revolotean en la mente del profesor Michael Maffesoli, quien dedicado a desentrañar las encrucijadas de la vida cotidiana, se embarca en discernir sobre las particularidades, disputas y relaciones de las infinitas intenciones que se entrelazan en el mundo social. Su análisis aspirar a comprender todo lo que tiene sentido para la vida pero que no tiene una finalidad en si misma.


La empatía estereoscópica parte de la premisa de hilvanar la experiencia psicológica individual con la vivencia en el ambiente social, es decir, se busca cómo el  comportamiento habitual coincide con las justificaciones que tienen las comunidades para explicar cada situación, de manera que los significados tradicionales, al sentirse vulnerados por cada nuevo conocimiento, evidencian sus limitaciones para ofrecer interpretaciones suficientemente amplias que involucre las intenciones y demandas de los sistemas político, económico, laboral y cotidiano.

Por tanto, las ideas que tenemos sobre la vida son matizaciones, pequeños haces de luz que se difractan para revelar fragmentos de belleza, líneas que guían nuestras percepciones hacía limites angostos. Ver los componentes de la luz requiere de disposiciones mentales, voluntades inconformes y especialmente observaciones pausadas. Si bien la ciencia enseña a descomponer un rayo de luz, su proceso es la metáfora perfecta para entender que todo lo que atañe a la vida está compuesto de infinitos elementos que actúan coordinadamente, y que la sobrevaloración de unos sobre otros depende del prisma con el que mire.

En la luz no existen los colores primarios y secundarios, en ella predomina una armonía de espectros y combinaciones, que en su acción natural se convierte en sustancia esencial para la vida. Del mismo modo, la realidad la separamos en muchas realidades discordantes e incluso antagónicas. Las preferencias por alguna de ellas se cimentan en caprichos disfrazados de bondades. Todas las posibles realidades son equivalentes y sus legitimaciones dependerán de los grados de aceptación y espontaneidad en cada una de ellas. Así, algunas de ellas serán naturales mientras otras más serán inventadas.

La vida lucha por vivir más. Su fuerza de batalla se nutre con cada nuevo aprendizaje. Aprender es adaptarse a la contingencia. Cuando el hábito retoza plácidamente en el equilibrio, la innovación salta inquieta, pero al alcanzar la armonía, improvisa caminos en búsqueda de novedad. Si la contingencia es la materialización de lo impensado, la improvisación es la primera línea de defensa de la vida. Toda realidad  catalogada no es más que un punto de vista intenso y serio porque está en juego la baraja de los sentimientos. La realidad sólo importa cuando tiene dolientes.

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sábado, 9 de julio de 2016

EL PODER DE LO IN-VISIBLE



Llevo la cadena que forjé para mi vida. La fabriqué con irremediable esperanza y me aferré a ella con voluntad ciega. Ahora, me esfuerzo por descubrir su sapiencia, pero el peso de los eslabones no permite que se me revele. Aún sigo en la sombra y no encuentro la manera de conocer los colores ocultos de la luz.

El diálogo interno es un monólogo que escudriña muchos puntos de vista, pero todos están sujetos a los mismos prejuicios. La interacción con otros no es una opción, es una necesidad, porque la comunicación es el sostén intransferible del equilibrio de la humanidad. Compartimos espacios sin acuerdos, cooperamos por verdades ausentes, combatimos por mentiras confusas, imponemos nuestras causas y escapamos despavoridos por las consecuencias. En este juego de coexistencias, algunas veces somos sujetos pensantes y otras tanta nos convierten en objetos de deseo y rechazo. Humanidad intercambiable que nos llena de confusión. Actividad cognitiva que se divierte con nosotros sin que nos demos cuenta.

Siempre perseguimos la ausencia, por la esperanza férrea de un nuevo encuentro. Cada huida nos obliga a construir otro camino, a transitar un recorrido inesperado. Sartre lo sabía muy bien, en las transcripciones de nuestra vida se almacenan las decisiones inevitables y las indecisiones aplazadas. Son las adaptaciones de las emociones y de los pensamientos las que articulan las lecturas del pasado con las perspectivas hacia el futuro. El recuerdo y la esperanza sólo existen en el pensamiento, en el presente. Hay que limpiar la consciencia de toda acumulación multi-temporal para que el presente cumpla su función vital: ser el terreno de todas las posibilidades.

La historia de nuestra vida es la transcripción azarosa de los pensamientos, acciones, intenciones, sentimientos, intereses e interacciones con el mundo circundante. Somos su dueño y es nuestro derecho recurrir a ella cuantas veces necesitemos. No obstante, cada vez que la leemos, la reconstruimos y la interpretamos, buscamos demostrar lo que nos conviene. Sus resultados son verdades gestionadas por hologramas convincentes, creados por el motor de la autocomplaciencia. Conductas de esta índole no son meras autoflagelaciones, en realidad son la exigencia natural de la humanidad: Indagar en las transcripciones de la vida para multiplicar las probabilidades y las potencialidades de la satisfacción propia.

Los hábitos personales diseñan los moldes para fabricar los eslabones preferidos, algunos son rústicos, brillantes, coloridos, lujosos y sofisticados, otros más son frágiles, delicados y ocultos, pero todos ellos se constituyen en un régimen de decisiones, en un sistema de creencias, un esquema de prejuicios, una alacena de significados que generan filtros para el disfrute y desagrado de todas las vivencias. Por ello, cada acontecimiento no es importante en sí mismo, es transcendente por el cúmulo de sentimientos y pensamientos que estuvieron involucrados. Estos imprimen una huella que será transformada cada vez que se haga una lectura de ella.

El eslabón más problemático se desprende de la verdad holográfica que supone que la vivencia de un acontecimiento es razón suficiente para dictaminar su exactitud. Pero personas involucradas en el mismo suceso grabarán muchas variaciones de su huella. Esto se debe a que cada cerebro aprende a almacenar y a organizar la información en formas infinitamente diferentes, lo que hace que elementos sutiles, imperceptibles para algunos y evidentes para otros, sean canjeados por versiones distantes e incluso antagónicas. He aquí el origen y ramificación de los puntos de vista, esquema que determina las relaciones entre jefes y subalternos, entre mujeres y hombres o entre padres e hijos.

Mi cadena es la verdad que me guía, es su peso al que me someto porque no he aprendido otra manera de reconocer mi cuerpo. El dolor no fustiga, es la incertidumbre de perder su sensación nuestra mayor amenaza. Pero la frustración mayor aparece cuando los demás no reconocen la pureza de mis significados, lo inevitable de mi visión del mundo. El tormento de mi cuerpo se forja al descubrir que el universo holográfico por el que tanto luché, en últimas, no sirvió para escaparme de sus consecuencias. Después de todo, la luz emitida por mi verdad holográfica siempre me ocultó los infinitos matices y colores que se resguardaban en su artificiosa iluminación.

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martes, 7 de junio de 2016

AMBIENTES SOLIDARIOS


De los pocos momentos de lucidez que mi abuela tuvo a lo largo de su padecimiento con Alzhaimer, musito una frase que se convirtió en la semilla que motiva las justificaciones, interpretaciones, explicaciones y actuaciones de mi vida: Nunca encontraras lo extraordinario si no te esmeras por conocer lo ordinario.

Tener sueños y aspiraciones es común para cualquier persona, sin embargo los significados de estas palabras crean más confusiones que proyectos de vida. Aspiramos oxigeno constantemente de manera automática, la mayoría de nosotros sin esfuerzo, por ello no dimensionamos la importancia de la respiración. También creemos que las acciones voluntarias son las únicas que afectan el recorrido de la vida. Algo parecido ocurre con los sueños, siempre son recordados como imágenes aleatorias que se interpretar libremente, pero que poco o nada definen nuestras formas de vivir.

Cuando algunos pocos lograr sus metas se dice que fue gracias a la buena suerte, restando toda importancia a los esfuerzos, disciplinas, privaciones, desilusiones, terquedades, aprendizajes, angustias y soledades por las que tuvieron que transitar. La buena suerte sonríe a aquellos que superaron todas estas situaciones. Esta diosa, de las cumbres de lo extraordinario, no es otra cosa que la unión entre la vigilancia atenta de los problemas y la capacidad de identificar las oportunidades. Es la comunión entre la actitud de auto-preparación con la oportunidad, sumada a una superación atenta de los obstáculos. La buena suerte es la oportunidad que está contenida en cada tropiezo de la vida.

Siempre hay algo extraordinario acechando a la sobra de lo rutinario. En las conversaciones de la vida diaria compartimos inquietudes y desafíos que derivan en relatos que dan claridad a los laberintos de los pensamientos personales. Sin embargo, desenmarañar la madeja de las propias creencias depende de la disposición para hacerlo. Para esto, es conveniente acercarnos a entornos que admitan charlas sin restricciones, porque ensanchan las expectativas de nuestras circunstancias y nos ayudan a tomar consciencia sobre las oportunidades ocultas.

Existen entornos que inventan obstáculos (burocráticos), existen otros que aportan las herramientas para superarlos (empresariales), pero hay otros tantos en los que se cultiva el pensamiento crítico, donde la recursividad es un medio de acción y las soluciones aparecen, incluso, en las circunstancias más adversas.

Ahora están floreciendo ambientes, círculos solidarios en los que se pueden aprender nuevas formas de entender los infinitos escenarios de la realidad, a desarrollar un pensamiento crítico y contextual que obliga a no quedarse con una sola forma de explicar, sino a cambiar los puntos de vista para construir soluciones. En estos entornos se admira más la capacidad de desarrollar nuevas ideas, que los títulos universitarios o los ingresos abultados. Aquí la normatividad burocrática y empresarial no es material necesario para enfrentar la vida.

Para un desarrollo orgánico y fluido de los ambientes solidarios es necesario desarrollar tres aspectos fundamentales: 1. Crear una red de tutores, es decir, estar en contacto con personas especializadas en los temas de interés, para identificar fortalezas y debilidades y así, usar la energía y el entusiasmo de manera adecuada; 2. Consolidar una red de colaboradores que compartan y comprendan los objetivos deseados, ya que esto facilita el compromiso y dedicación necesarios y; 3. Implementar un plan de financiamiento que no se limite exclusivamente al endeudamiento.

En los ambientes solidarios abundan las personalidades que definen claramente los filtros éticos que regulan sus acciones. 1. Hacen tamizaje de lo correcto e incorrecto en cada una de las circunstancias, porque la búsqueda de soluciones depende de entender las virtudes y desventajas de los diversos escenarios de la vida. 2. Están en permanente estado colaborativo, pues diferentes especialidades y experiencias ayudan a aclarar inquietudes en campos muy diversos. 3. Aceptan con facilidad lo diferente y lo extravagante, ya que comportamientos fueran de lo ordinario traen consigo puntos de vistas novedosos e inquietantes, los cuales son esenciales en la búsqueda de soluciones.

Debemos desarrollar una cultura intrépida, donde el fracaso sea algo ordinario, sin trascendencia, y la superación de todo obstáculo sea lo extraordinario. Que la fuerza de la costumbre no disminuya la importancia de tus metas y que tú disciplina fortalezca tu capacidad de soñar.

¿HAS TENIDO LA OPORTUNIDAD DE CONVIVIR EN ESTOS AMBIENTES?

¿CÓMO PIENSAS QUE PODEMOS CONSTRUIR AMBIENTES CON ESTAS CARACTERÍSTICAS?

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